Un adeudo histórico de al menos 7 millones de pesos por consumo de energía eléctrica en las Torres de Satélite ha derivado en reclamos de cobro y cortes recurrentes de suministro a un particular, quien sostiene que no tiene responsabilidad sobre el pago correspondiente al emblemático conjunto escultórico.

De acuerdo con Galo Ricardo Blanco Quintanilla, propietario de un inmueble ubicado en el fraccionamiento Lomas Verdes, los recibos emitidos por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) continúan llegando a la dirección de su edificio, pese a que las Torres de Satélite se encuentran ubicadas en los carriles centrales del Periférico Norte.
El afectado señaló que desde hace aproximadamente cinco años la empresa productiva del Estado le reclama el pago del adeudo acumulado y, al no asumir la obligación, personal de la CFE realiza cortes periódicos del suministro eléctrico en su propiedad.
Según explicó, en la planta baja del inmueble opera un museo dedicado a las Torres de Satélite, situación que podría haber originado la asociación del domicilio con el servicio eléctrico del monumento.
Blanco Quintanilla afirmó que el conjunto escultórico es responsabilidad del Gobierno del Estado de México, de acuerdo con un decreto presidencial emitido el 21 de noviembre de 2012, por lo que consideró que los cobros deberían dirigirse a las instancias gubernamentales correspondientes.
Asimismo, denunció que cada bimestre enfrenta intentos de suspensión del servicio y aseguró que, en algunas ocasiones, trabajadores le han solicitado pagos para evitar el corte de energía.
Ante esta situación, indicó que representantes de la organización civil Fomento Cultural Torres de Satélite han gestionado reuniones con autoridades estatales en Toluca, donde les han reconocido que el adeudo no corresponde a un particular y han prometido atender el caso, aunque hasta ahora no se ha concretado una solución definitiva.
El vecino atribuyó el origen del problema a la falta de formalización de un contrato de suministro eléctrico para las Torres de Satélite por parte de administraciones estatales anteriores, situación que, aseguró, ha sido heredada por los gobiernos subsecuentes y permanece sin resolverse.

